El Banco de Inglaterra quiere limitar las stablecoins: reacción inmediata del ecosistema cripto
El Banco de Inglaterra (BoE) ha encendido una nueva mecha en la guerra regulatoria contra las finanzas descentralizadas. Esta vez, propone imponer límites estrictos a la cantidad de stablecoins «sistémicas» que una persona o empresa puede tener: entre £10 000 y £20 000 para individuos y hasta £10 millones para empresas.
¿El objetivo oficial? Evitar una «fuga masiva de depósitos» desde los bancos tradicionales hacia el ecosistema cripto. ¿El resultado real? Una oleada de críticas desde la comunidad DeFi, que lo considera un intento descarado de proteger al sistema bancario obsoleto a costa de la innovación.
La decisión ha generado indignación entre desarrolladores, inversores y defensores de la soberanía financiera. «Esto es como ponerle límite a cuánta libertad financiera puedes tener», señaló un vocero anónimo de una DAO europea. El límite propuesto no solo pone en desventaja a Reino Unido frente a otras jurisdicciones más abiertas como Estados Unidos o Suiza, sino que atenta contra la naturaleza misma de las stablecoins como activos de libre circulación.
Además, estas restricciones podrían desincentivar el desarrollo de productos DeFi en territorio británico, empujando el talento y la liquidez fuera del país. En lugar de abrazar la transparencia y trazabilidad de blockchain, el BoE opta por políticas que reflejan una visión arcaica y centralizada del dinero.
El mensaje es claro: si el Reino Unido quiere competir en la nueva economía digital, tendrá que elegir entre proteger a sus bancos… o permitir que florezca la libertad financiera.

