Las dos clases sociales
Desde el abandono del patrón oro (en realidad la cosa empezó con el sistema bancario de reserva fraccionaria) el mundo quedó dividido en dos clases sociales: la de aquellos que pueden imprimir dinero a voluntad y la de aquellos que tienen que hacer algo, lo que sea, para conseguir dinero. Esta es la auténtica división política que atraviesa nuestro mundo. No estamos señalando a la clase de los millonarios, porque un Juan Roig o un Elon Musk todavía venden bienes o servicios, o un Warren Buffet asume riesgo en los mercados, comprando y vendiendo activos. Aunque gocen de una situación de riqueza descomunal, incluso ellos están de nuestro lado. Enfrente tenemos a otro grupo, el de quienes simplemente crean dinero de la nada.
Esta división explica las verdaderas relaciones de poder y da buena cuenta de los principales problemas del mundo. Muéstreme usted un problema social o político y yo le demostraré que en su origen están los manejos de la Elite Impresora. Estos días han vuelto a sonar las campanas de guerra. ¿Alguien en su sano juicio puede pensar que las descomunales guerras contemporáneas podrían ser financiadas si hubiera que recurrir a impuestos extraordinarios, como en el mundo antiguo? ¿Hubieran estado los americanos veinte años en Afganistán si para ello se hubiera necesitado ir puerta a puerta pidiendo a la gente tributos ad hoc?
El crecimiento y la financiación de los estados
Los Estados han crecido de manera tumoral, antinatural, porque se han encontrado con financiación ilimitada. Todo el problema del moderno estado orwelliano que crece fuera de control e invade la intimidad viene dado porque una misma dinámica (la expansión sin freno de la oferta monetaria) ha causado la financiación infinita de los burócratas y el empobrecimiento de la población a través de la inflación. Desde el abandono del patrón oro la cantidad de dólares en circulación se ha multiplicado por 37, es decir, en cincuenta años somos 37 veces más pobres, al mismo tiempo que el Estado ha venido gastando sin límite ni control.
Las guerras FIAT
El mundo Fiat es un mundo de desigualdad estructural, en el que las penalidades de la gente que trabaja de un modo u otro son, siempre y en cada caso, resultado de la vampirización de sus recursos por parte de la élite que controla la oferta monetaria. Hemos venido siendo gobernados por políticos que no han tenido que preocuparse jamás por el balance de ingresos y gastos, sino que han podido gastar de manera babilónica en cada estupidez dictada por la agenda ideológica de turno. A quien crea que estamos exagerando, le dejamos aquí gratis una profecía que podrá ser contrastada en unos meses: sea lo que sea lo que suceda en Venezuela e Irán, sea cual sea la fórmula política que se adopte para su futuro, ambos países entrarán sin rechistar en el sistema del dólar como moneda de reserva global. Tiempo al tiempo.
